lunes, 15 de marzo de 2010

Aquí te espero, tomando el té

Serían 16, pero ese número no me gusta.
Son sensaciones muy extrañas, idas y venidas, dobles vías. Te agradecería si te contuvieras como yo lo he hecho.
La música tiene a menudo una doble cara. Además de la A y de la B, muchas canciones resultan dolorosas e insolentes, al tiempo que despiertan cierta simpatía y esperanza.
No sé a qué viene esto sinceramente. Si de verdad quieres dar la cara, como algún día espero que lo hagas, hazlo. No vengas con medias tintas, ni ambigüedades. Y si esto no se refiere a mi persona, volverías a descolocarme una vez más.
Hace tiempo que dices, tienes que volver. Y me duele, pero ya van dos noches de vigilia, donde vuelves a aparecer. Si de verdad siguen existiendo dudas, aguarda, espera tomando el té. Reflexiona y piensa en lo que has hecho. En ese momento, podrás dignarte a aparecer. Será sólo entonces, cuando yo decida.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Opaco

A ratos carburo. Subo cuestas empinadas, hasta llegar a la cima. Es entonces, cuando me tiro cuesta abajo y sin frenos.
Momentos en los que con la 5ª no me basta, y otros en los que la "marcha atrás" es suficiente. No suelo mirar mucho por el retrovisor, para evitar malos tragos. Pero alguna vez, una mirada de reojo es inevitable. Me quedo patidifuso al ver que los cristales son opacos. Como las vacas cuando miran al tren pasar.
Vidas llenas de recuerdos, recuerdos llenos de pasado. Es raro, falta algo.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Depende

No existen hechos, sino interpretaciones.
Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con el que se mira.

Depende, de qué depende,
de según como se mire todo depende.

domingo, 14 de febrero de 2010

La vie en rose

No voy a entrar en un ingenuo "juego de niños". He sido y soy "capaz" de todo, menos de eso. He desterrado la palabra venganza. La vendetta no tiene cabida en mi pensamiento, aunque emane del sentimiento.
Con cabeza y la frialdad que nos caracteriza, aspiramos a hacer mucho mejor las cosas. Confío y deseo en que el daño no me dinamite, provocando un adiós. Me gusta más decir hasta luego.

viernes, 31 de julio de 2009

Piña

Las hay de muchos tipos. He oído hablar de toda clase de piñas: silvestres, tropicales, dulces... e incluso en ocasiones aparecen en los cócteles más célebres: piñas coladas y si me permitís mi preciada kaipiriña.

Sin embargo, no cabe duda de que el susodicho cítrico que destaca por encima del resto, está hecho de carne y hueso. Lo podría definir como mi infancia, como un tipo amable, extrovertido, de sonrisa perenne y de buen porte. Los momentos que hemos compartido juntos lograrían llenar cualquier enciclopedia, y es que como le decía yo en sus tiempos, le quiero más que el mundo entero y una estación de autobuses.
Es un tipo peculiar, muy singular y bromista donde los haya. Si está en su ambiente, es capaz de cualquier cosa con tal de robarte una sonrisa de entre tus labios. Incluso en los peores momentos, oculta también su tristeza y su cansancio, para acallar tu llanto.
El "Piña" también es conocido como SIA, Kaipi, Piñita, Puti o Pineapple. Detrás de cada uno de estos motes se esconde el mejor hermano que uno puede tener, aquel que se echa de menos en la distancia y sin duda, un buen semental sentimental al que estoy encantado de imitar.
Siempre guardaré en mi interior tantos momentos alegres que compartí con él, partidos, risas, baños... así como tantos consejos útiles que me ha ido dando y que me sigue aportando.

Te quiero

"Tus manos son mi caricia mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada
te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola ni cándida moraleja
y porque somos pareja que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso es decir que en mi país la gente vive feliz aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo somos mucho mas que dos." - Mario Benedetti

lunes, 6 de julio de 2009

Pum!


¡Y estalló en medio del estruendo!. Parece un tópico clásico, pero en este caso se cumple: la ciudad sin ley existe, exactamente durante algo más de ocho días. El vino y la cerveza no emanan de las fuentes, como algunos afirman. Sin embargo, una ciudad apacible y monótona, saca sus mejores galas y el traje de luces para acoger a cuanto buen guiri se precie.
No sé por qué me da que estos Sanfermines van a ser increíbles, quizá sea por la compañía, pero desde luego os aseguro que aquí hay alguien preparado para darlo todo ^^

viernes, 3 de julio de 2009

Untitled


Oía tus latidos lentos y me acostaba sobre tu regazo. Fue entonces cuando pensé por primera vez qué es lo que hacía yo exactamente en ese lugar.
Un fantástico momento de lucidez nos logró unir, y desde entonces todo ha fluido amablemente. Tú siempre eras la chica cercana, la que paseaba por centros comerciales, la amiga de mis amigas, la que frecuentaba bares y discotecas; hasta que un día arriesgamos apostando a conocernos. ¿Qué encontré? Alguien capaz de hacerme feliz, de hacerme sonreír. Una azucena que iba sembrando un campo de amapolas.

En potencia posees la gracia para conquistarme, la sensatez para tratarme y la dulzura para amarme. Cada sonrisa, caricia o guiño son pequeños regalos equivalentes respectivamente a garrotes, chocolate y pedacitos de melón.
La brisa seca de tu boca choca con las olas húmedas de tus cabellos. Tu voz familiar al otro lado del auricular me consigue sosegar. Incluso tu inédita nariz logra hacerme feliz cual perdiz.
Después de tantos momentos, tantas sonrisas, tantas caricias, tantos ambientes, tanta gente, tantas tardes, tantas sesiones, tantos paseos, tantos paisajes, tantos hogares, después de cada minuto y de la hora del té, me doy cuenta de que nada ha cambiado y de que sigo deseándote como la primera vez.

viernes, 19 de junio de 2009

Dulzura inigualable

Después de tantos momentos de sobreexcitación, ¡ha llegado el verano! Ahora, en este momento, es el caos el que nos invade a todos. Salou es la palabra más repetida, y las conversaciones en naranja intermitente no paran de asomarse, pidiendo auxilio ante el vacío de madres, que ya no hacen las maletas. Yo me valgo por mí mismo desde hace tiempo en ese aspecto, y es por eso que, ahora en mi cabecita solamente me encierro, pensando en lo que supuso el día de ayer.
Fue la perfecta confirmación de que eres la única persona que roba día tras día una sonrisa de mi boca, incluso en los momentos aparentemente más tensos. Me pierdo entre tus ojos y el azul del mar, pero me reencuentro con tus abrazos y tus besos. Ayer ratificamos nuestro pacto secreto, y ya lejos del maldito "abierto e indiscreto", hoy pienso que tú eres la mujer protagonista de mis sueños, la que me salva en los momentos de desesperación. Junto a ti soy sencillamente feliz, soy yo mismo, soy el que siempre he deseado ser. Tú, Patri, tú, me encantas y me conquistas más y más, mientras que la dulzura inigualable que pude ver, me hace ser consciente de lo mucho que te aprecio y me aprecias. Quiero que sepas que hoy he dormido esbozando una sonrisa de placer durante las 12 horas de sueños que he compatrido contigo.

viernes, 24 de abril de 2009

Abierto e indiscreto

Sencillamente me planto aquí y escribo. No hacen falta borradores estudiados, ni grandes cavilaciones. Soy yo el que guardo los secretos, soy también el que marco nuevos retos. Creo que ya tengo confianza como para hacerme querer un poco más, forzar las esperas y acabar con las uñas de puro desespero. Sí, me valoro, así de simple. Opino que todos vosotros deberíais hacer lo mismo. ¿Sabéis qué? Soy único e irrepetible, soy millones de células indivisibles, y a pesar de todos mis numerosos fallos, sigo siendo inconfundible. Mi aroma te seduce...¡me alegro!, pero aconsejo más mi interior, que esconde demasiado romanticismo no apto para corazones helados.
Muy bonitos los péndulos, preciosos los momentos idílicos. Pero, esta es la realidad y pienso que ahora viene bien algo de egoísmo. Tampoco es la palabra más querida, pero muchas veces aporta la confianza perdida.
No es una guerra, es únicamente un llamamiento (abierto e indiscreto) porque quiero que le pongas el mismo nombre a lo que tú sientes y yo siento.